La muerte trágica del joven agente policial José Alberto de Jesús Arias, ocurrida recientemente mientras intervenía en una fiesta clandestina en el sector Los Guaricanos, Santo Domingo Norte, ha conmocionado profundamente a la sociedad dominicana, desatando un debate sobre la regulación del ocio juvenil, el manejo del ruido y las prioridades en la seguridad pública.

José Alberto de Jesús Arias, de tan solo 27 años y miembro del grupo élite de la Policía Nacional conocido como «Los Linces», perdió la vida en circunstancias que reflejan la complejidad y la tensión existentes entre la juventud y las autoridades locales. Arias, padre de dos pequeñas niñas, se encontraba dispersando una fiesta en la que, según testimonios, no había actividades ilegales; simplemente jóvenes tratando de impedir que las autoridades les incautaran los equipos de sonido.
Esta lamentable situación fue resaltada por el comunicador Ramón Tolentino en su programa “Esto No Es Radio”, quien expresó profunda consternación por lo ocurrido y cuestionó las prioridades de las autoridades. Tolentino subrayó que resulta doloroso e inaceptable que un agente policial pierda la vida en este tipo de intervenciones, especialmente cuando en la misma comunidad existen problemas de criminalidad mucho más urgentes.
Tolentino enfatizó que en sectores vulnerables como Los Guaricanos, existen bandas criminales organizadas, como «Los Raymond», que representan una amenaza real y constante para la tranquilidad de sus habitantes. Esta banda, según denuncias, es responsable de múltiples atracos y otros delitos graves que afectan diariamente a la comunidad.
El comunicador criticó específicamente la gestión de la ministra Faride Raful, reclamando un cambio en el enfoque de seguridad. Para él, resulta inconcebible que las autoridades pongan tanto énfasis en clausurar eventos por contaminación sónica mientras permiten que bandas peligrosas operen libremente, generando inseguridad y violencia constante.
Uno de los aspectos más preocupantes señalados por Tolentino es que, pese a que ya no existen restricciones relacionadas con la pandemia, muchos jóvenes siguen organizando fiestas clandestinas por miedo a que les sean confiscados sus equipos de sonido. Esto refleja, según sus palabras, una grave falla estructural en la política pública, pues empuja a la juventud hacia situaciones de riesgo innecesario.
Además, resaltó la existencia de prácticas arbitrarias de supervisión en localidades como Los Guaricanos, Villa Mella y Ponce, que en lugar de regular, promueven la clandestinidad. Según él, estas acciones evidencian una falta de criterio al decidir qué actividades deben tener prioridad en términos de regulación y control.
El comunicador concluyó con un llamado enérgico a las autoridades para que se replanteen seriamente las políticas de seguridad y ocio juvenil. Exigió un enfoque integral y coherente que garantice la protección de los agentes policiales y que, a la vez, permita a los jóvenes disfrutar de espacios seguros y regulados de esparcimiento.
A su juicio, es indispensable que se prioricen los verdaderos problemas que afectan a las comunidades, enfrentando con determinación a grupos delictivos como «Los Raymond», en lugar de centrar esfuerzos excesivos en temas secundarios como el ruido, que aunque relevante, jamás debería costar vidas.
La tragedia de José Alberto de Jesús Arias no debe ser en vano. Este lamentable hecho debe impulsar una reflexión profunda sobre las prioridades en materia de seguridad y convivencia ciudadana, garantizando que nunca más un agente policial pierda la vida por razones que pudieron haber sido evitadas mediante una correcta gestión pública.
Tolentino Slams Faride Raful Following Police Officer’s Tragic Death in Los Guaricanos

The tragic death of young police officer José Alberto de Jesús Arias, who recently lost his life while intervening in an unauthorized party in Los Guaricanos, Santo Domingo Norte, has deeply shaken Dominican society. This event has sparked a heated debate over youth recreation regulations, noise management, and public safety priorities.
José Alberto de Jesús Arias, only 27 years old and part of the elite police unit known as “Los Linces,” lost his life under circumstances highlighting the complex relationship and tension between youth and local authorities. Arias, a father of two young girls, was attempting to disperse a party that, according to witnesses, was not involved in illegal activities; the attendees were merely trying to prevent authorities from confiscating their sound equipment.
This unfortunate incident was underscored by journalist Ramón Tolentino on his program *Esto No Es Radio*, where he expressed profound dismay over what occurred, questioning the priorities set by authorities. Tolentino emphasized the painful and unacceptable reality that a police officer could lose his life during such interventions, particularly when more pressing issues of criminality exist in the same community.
Tolentino highlighted that in vulnerable areas like Los Guaricanos, organized criminal gangs such as “Los Raymond” pose a constant and real threat to community peace. This gang is reportedly responsible for numerous robberies and serious crimes that affect residents daily.
The journalist specifically criticized Minister Faride Raful’s approach, demanding a shift in security priorities. For him, it is inconceivable that authorities place so much emphasis on closing down events due to noise complaints while allowing dangerous gangs to operate freely, perpetuating insecurity and violence.
One alarming point raised by Tolentino is that, even though pandemic-related restrictions no longer exist, many young people continue to organize clandestine gatherings out of fear of losing their sound equipment. According to him, this highlights a severe structural flaw in public policy, inadvertently pushing youth toward risky and unnecessary situations.
He further noted arbitrary supervisory practices in neighborhoods like Los Guaricanos, Villa Mella, and Ponce, which instead of fostering compliance, encourage clandestinity. Such actions, he argues, reveal a lack of clear criteria in deciding which activities should receive regulatory priority.
Tolentino concluded with an emphatic appeal to authorities to seriously reconsider their policies regarding public safety and youth recreation. He advocated for a comprehensive, coherent approach to ensure police officers’ safety and allow young people to enjoy regulated and secure recreational spaces.
According to Tolentino, it is essential to prioritize the real problems affecting communities, tackling criminal groups like “Los Raymond” decisively instead of overly focusing on secondary issues such as noise—which, although relevant, should never lead to loss of life.
The tragedy of José Alberto de Jesús Arias should not be in vain. This painful event must trigger a profound reflection on public management priorities concerning safety and community coexistence, ensuring that no officer ever again loses their life due to avoidable reasons through better governance. Tags: Los Guaricanos, National Police, noise pollution, José Alberto de Jesús Arias, Ramón Tolentino, Los Raymond, Santo Domingo Norte, public safety, youth recreation, Faride Raful.